23/08/2016 Informe

Calificadora de riesgo advierte que los bajos precios externos frenan las inversiones petroleras

Las señales de transición hacia un mercado de hidrocarburos menos regulado "podrían alentar el flujo de capitales", aunque "en el contexto actual de precios internacionales deprimidos no esperamos un incremento significativo de la inversión extranjera directa en el sector", advirtió la calificadora de riesgos Fix (afiliada local de Fitch Ratings).

Según la agencia, tras una baja en el nivel de inversiones sectoriales en los últimos años, especialmente en el segmento de gas, se espera "una reversión gradual de esa tendencia, en la medida que los planes de estímulo del gobierno continúen apoyando la suba de los precios internos".

Como contrapartida, agrega Fix, "la reciente adopción de medidas de ajuste que afectan la rentabilidad podría tener un impacto negativo en las inversiones de fuente local".

Ese efecto contractivo se registraría principalmente en las actividades exploratorias y de ampliación de capacidad de refino, advierte la calificadora en un análisis que acompaña la calificación crediticia de las obligaciones negociables de la compañía Pan American Energy (PAE).

Como factor favorable para las empresas del sector, Fix anota "el fuerte incremento del precio del gas en boca de pozo a partir del segundo trimestre, sumado a la suba escalonada que experimentó el precio de los combustibles a lo largo del año".

Para el mediano plazo, estima que "la convergencia entre los precios locales e internacionales del crudo se dará en un nivel inferior al que presentan actualmente los primeros".

Esa situación resultaría, según la agencia, en "una caída del nivel de actividad; cierto deterioro de la balanza comercial de hidrocarburos, y un incremento de la capacidad ociosa".

La magnitud de esos impactos "dependerá de la reversión de la fase deprimida del ciclo que atraviesa el sector a nivel global, que ya ha evidenciado una leve recuperación en lo que va del año", señala Fix.

La calificadora reconoce por último que el gobierno nacional mostró "señales de menor interferencia en el sector", aunque todavía "continúa desempeñando un rol central en materia regulatoria", como ocurre con las políticas de incentivos y subsidios.